truchaalhorno

Cierta elegancia acompaña a los platillos que se presentan con el animal entero.  Me recuerdan a aquellos oleos de banquetes decadentes reales.   No necesitan más para presentarse.  Solo el animal en todo su esplendor, de pies (o aletas) a cabeza.

Además de esto, el pescado al horno es bastante sencillo y rápido de hacer, así que lo puedes cocinas un día normal para tu familia o cuando tengas invitados.  No vas a quedar mal.

-2 truchas grandes.

-1/2 barra de mantequilla.

-1/2 manojo de perejil.

-1 ramita de romero.

-Aceite de olivo.

-2 limones amarillos.

-1 copa de vino blanco seco.

-Sal y pimienta.

Precalentar el horno a 180C.

Cuando compres las truchas pídelas enteras pero limpias de viceras, y la cavidad bien marcada.  Asegúrate de sacarlas del refrigerador con tiempo para que no estén demasiado frías cuando las metas al horno, porque tardarán más.

Picar bien el perejil y el romero.  Rebanar finamente los limones y la mantequilla.

Haz una mezcla con el romero y perejil con sal y pimienta, y añade un poco de aceite de olivo para formar una especie de pasta.

Embarra muy bien esta pasta dentro de las cavidades de las truchas.  Y después acomoda las rebanadas de limón y de mantequilla bien distribuidas.

Acomoda las truchas en un refractario y rocíalas con el vino blanco.

Tápalas con papel aluminio y mételas al horno por aproximadamente 20-30 minutos.  La carne se debe desprender en gajos con un tenedor cuando esta bien cocida, si la sientes dura, le falta.

Cuando estén listas, la piel se desprende fácilmente con una cuchara y tenedor.  Para separar la carne del espinazo hay que meter una palita o un cuchillo desde la cabeza a la cola suavemente.

Sírvelas con arroz, papas rostizadas, ensalada o verduras al vapor.