higadoencebollado

HÍGADO ENCEBOLLADO

Este es un platillo clásico que mucha gente ama u odia, atado a memorias de la infancia y siempre cargado de mucho sabor.

Hubo un tiempo donde el hígado estuvo prohibido para el consumo por el alto contenido de clembuterol, pero ahora se puede conseguir otra vez de ganado certificado u orgánico.

La carne es muy densa y se calcula un poco menos comparado con un bistec normal.  Esta versión es súper clásica francesa, con todo lo que lleva… incluyendo muchísima mantequilla pero vale la pena hacerla completa de vez en cuando y ya para hacerla mas seguido tal vez sea mejor reemplazar un poco por aceite de olivo.

Estas cantidades yo las hice para dos personas y me sobro suficiente para hacer un paté casero delicioso.

-500gr de hígado de res rebanado (si puedes encontrar de ternera mejor).

-2 barras de mantequilla buena (que no sea light ni margarina).

-2 cebollas.

-2 tazas de harina.

-Sal y pimienta.

-Aceite de olivo.

-1 litro de leche.

Lavar el hígado para quitarle restos de sangre o jugos del empaque.  Poner en un recipiente y cubrir con leche.  Refrigerar por al menos 2-3 horas.  Esto le quitará el sabor fuerte y ayudará con la consistencia.

Rebanar las cebollas en rodajas de aproximadamente medio centímetro.  En una sartén amplia poner a derretir 1 barra de mantequilla y agregar la cebolla.  Una vez que se empiece a ablandar, cubrir y dejar cocinar por 30-40 minutos a fuego bajo.  Revolver de vez en cuando para checar que no se pegue o queme.  No se le pone nada, ni sal… para que la cebolla suelte sus azucares y se caramelice en su propio jugo.

En un plato extendido, poner una taza de harina (o lo suficiente para cubrir todos los pedazos de carne) y sazonar con abundante sal y pimienta.  Revolver bien.

Cubrir bien los pedazos de hígado.

Calentar una sartén con un poco de aceite de oliva y un cuadrito de mantequilla.  Cuando este bien caliente sellar los pedazos de hígado en tandas.  Buscas que tome color por los dos lados pero que no se cocine completamente. 

Cuando todos los pedazos estén sellados, devolver todos juntos a la sartén agregar encima la cebolla y tapar.  Calentar todo a fuego medio por 10 minutos.

El hígado debe quedar un poco rosita por dentro, porque si se seca demasiado adquiere una consistencia terrosa que cambia totalmente el sabor.

Sírvelo muy caliente, acompañado por papas gratinadas, en puré o como te gusten y con verduras al vapor.